Recibir bien la corrección
Escritura
Proverbios 27:6
«Más confiables son las heridas de un amigo que los besos de un enemigo.»
Reflexión
Todo líder termina reuniendo dos clases de personas: las que le dicen lo que quiere oír y las que le dicen la verdad. El primer grupo es más cómodo; el segundo es lo que mantiene vivo a un líder. La corrección duele precisamente porque toca algo real. La pregunta nunca es si seremos corregidos, sino si permaneceremos lo bastante blandos para recibirlo. Un líder a quien no se le puede decir que está equivocado ya dejó de crecer, por talentoso que sea.
Lección de liderazgo
Ten en tu vida al menos una persona a quien no impresionas y que sea libre de decirlo. Agradécele antes de defenderte.
Oración
Padre, guárdame de un corazón que no pueda ser corregido. Envíame amigos fieles y dame la humildad de escucharlos sin defenderme. Amén.
El paso de hoy
Pregúntale a una persona de confianza: «¿Qué hago yo que me hace más difícil de tratar?» Escucha sin explicarte. Da las gracias.
